Ida Vitale

Ida Vitale.

Ida Vitale a reçu le 23 avril 2019 à l’Université d’Alcalá de Henares le Prix Cervantes. Née le 2 novembre 1923 à Montevideo, elle a donc 95 ans. C’est la cinquième femme à recevoir ce prix après la Mexicaine Elena Ponatiowska (2013), l’Espagnole Ana María Matute (2010), la Cubaine Dulce María Loynaz (1992) et l’Espagnole María Zambrano (1988). Et le deuxième écrivain uruguayen après le grand Juan Carlos Onetti (1909-1994) en 1980.

OBRA

POESÍA
• La luz de esta memoria (1949).
• Fieles (1976 y 1982).
• Jardín de sílice (1980).
• Procura de lo imposible, (1988).
• Jardines imaginarios (1996)
• La luz de esta memoria (1999)
• Mella y criba (2010).
• Sobrevida (2016).
• Mínimas de aguanieve (2016)
• Poesía reunida. 2017.

PROSA, CRÍTICA Y ENSAYO
• Cervantes en nuestro tiempo (1947).
• Manuel Bandeira, Cecilia Meireles y Carlos Drummond de Andrade. Tres edades en la poesía brasileña actual (1963).
• Juana de Ibarbourou. Vida y obra Capítulo Oriental (1968).
• Léxico de afinidades (2012).
• De plantas y animales: acercamientos literarios (2003).

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS
• Premio Octavio Paz (2009).
• Doctora honoris causa por la Universidad de la República (2010).
• Premio Alfonso Reyes (2014).
• Premio Reina Sofía (2015).
• Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca (2016).
• Premio Max Jacob (2017).
• Premio FIL de la Literatura en Lenguas Romances (Feria del libro de Guadalajara, 2018).
• Premio Cervantes (2018).

Quelques poèmes

Fortuna

Por años, disfrutar del error
y de su enmienda,
haber podido hablar, caminar libre,
no existir mutilada,
no entrar o sí en iglesias,
leer, oír la música querida,
ser en la noche un ser como en el día.

No ser casada en un negocio,
medida en cabras,
sufrir gobierno de parientes
o legal lapidación.
No desfilar ya nunca
y no admitir palabras
que pongan en la sangre
limaduras de hierro.
Descubrir por ti misma
otro ser no previsto
en el puente de la mirada.

Ser humano y mujer, ni más ni menos.


Este mundo

Sólo acepto este mundo iluminado
cierto, inconstante, mío.
Sólo exalto su eterno laberinto
y su segura luz, aunque se esconda.
Despierta o entre sueños,
su grave tierra piso
y es su paciencia en mí
la que florece.
Tiene un círculo sordo,
limbo acaso,
donde a ciegas aguardo
la lluvia, el fuego
desencadenados.
A veces su luz cambia,
es el infierno; a veces, rara vez,
el paraíso.
Alguien podrá quizás
entreabrir puertas,
ver más allá
promesas, sucesiones.
Yo sólo en él habito,
de él espero,
y hay suficiente asombro.
En él estoy,
me quede,
renaciera.


Justicia
Duerme el aldeano en un colchón de heno.
El pescador de esponjas descansa
sobre su mullidísima cosecha.
¿Dormirás tú, en lenta flotación,
sobre papel escrito?

Residua

Corta la vida o larga, todo
lo que vivimos se reduce
a un gris residuo en la memoria.
De los antiguos viajes quedan
las enigmáticas monedas
que pretenden valores falsos.
De la memoria sólo sube
un vago polvo y un perfume.
¿Acaso sea la poesía?

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